UCLA
Universidad centroccidental Lisandro Alvarado. Foto: Noticias Barquisimeto

El Observatorio de Universidades presentó un informe sobre la situación actual de los estudiantes y profesores universitarios, donde destacó que alrededor del 50 % de los educadores superiores consultados han pensado en retirarse de las aulas, para buscar otros mejores ingresos.

Ese balance coincide con las declaraciones de la profesora y presidenta de la Asociación de Profesores de la UCLA (Apucla), Deborath Velázquez quien subrayó que los pocos profesores universitarios que aún se mantienen en clases, lo hacen por vocación, mientras que otros profesionales de la docencia han pasado hacer profesores de tiempo completo a convencionales, para poder ejercer la docencia.

Velázquez también indica que las condiciones laborales, son otros de los aspectos que inciden para la preparación de los estudiantes, debido a que los decanatos universitarios no cuentan con laboratorios para realizar las prácticas, ni mucho menos con video beam. Sin sumarle los cortes eléctricos, que perjudican todas las universidades por igual.

En el balance del Observatorio de Universidades, también en su estudio, sostuvo que alrededor del 77% de los profesores universitarios no cuentan con la capacidad económica para poder cubrir los gastos de su mantenimiento de vivienda.

Mientras que el 76 % manifestó que tiene más de dos años sin poder adquirir prenda de vestir y calzados, debido a los bajos salarios.

En ese sentido, Velázquez sostuvo “el salario de un docente universitario apenas le permite adquirir un cartón de huevos, que hoy día se cotiza en 76 mil bolívares en un mercado popular de Barquisimeto, porque en otros establecimiento ya supera hasta los 85 mil bolívares”.

Fátima Dos Santos, presidenta del Sindicato de Trabajadores Administrativos de la Unexpo, aseveró que la situación de los trabajadores universitarios también es “bastante delicada, porque muchos de nosotros no contamos con salarios dignos”.

Precisó que un 60 % del personal contratado en las universidades tampoco quiere incorporarse a las aulas de clases, porque los sueldos no son atractivos, y eso repercute en la calidad de vida de los profesionales.

Anderson Piña Pereira para El Informador

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