La caída del techo en los pasillos de la UCV causó gran consternación dentro y fuera del país

Gustavo Izaguirre: “Nos aterra que se incluya a la UCV en el plan Venezuela Bella”

 

La caída del techo en los pasillos de la UCV causó gran consternación dentro y fuera del país
Foto: Runrun.es

Hace 19 años, la Ciudad Universitaria de Caracas entró a la lista de Patrimonio Cultural de la Humanidad de la Organización de Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (Unesco). Para ingresar a ese listado, el sitio debe tener “un valor universal excepcional”, lo que indica cuánta importancia tiene para el mundo el patrimonio arquitectónico de la Universidad Central de Venezuela (UCV), obra emblemática de la arquitectura moderna a cargo del maestro Carlos Raúl Villanueva, que fue construida en los años 40 del siglo pasado.

La declaración de Patrimonio de la Humanidad es un compromiso para los Estados en donde está la obra o el monumento natural, ya que deben invertir en su preservación. Ese compromiso no es con la institución que administra esos espacios, es con el mundo. En la Ciudad Universitaria se combina la arquitectura de Villanueva con obras de célebres artistas como Alexander Calder, Henri Laurens, Fernand Léger, Sophie Taeuber-Arp, Wifredo Lam, Alejandro Otero y Mateo Manaure, entre otros.

Restricciones financieras y actos vandálicos, los mayores enemigos

 

Las restricciones financieras a las que están sometidas las universidades venezolanas afectan a la comunidad académica. En el caso de la UCV, ese criterio de discriminación en el que se halla sometida desde 2008 es un agravio para los ucevistas; pero también lo es para la humanidad en lo que a infraestructura se refiere. En la información recabada por el Monitor del Observatorio de Universidades (#MonitorOBU), se reportaron en los seis meses anteriores al del decreto de estado de alarma 22 denuncias de daños a la infraestructura como consecuencia de la falta de mantenimiento tanto por insuficiencia presupuestaria como por acciones vandálicas. Las universidades con más denuncias registradas de este tipo son la UCV, la USB, la UDO y la UCLA.

Las declaraciones de Nicolás Maduro referidas a la reparación del techo del corredor 5 de los pasillos de la UCV, que  se desplomó el 17 de junio, parecían centradas en el sentido de la responsabilidad que tiene el Estado con su patrimonio. “Por la UCV ponemos de lado las diferencias (con la rectora Cecilia García Arocha) y trabajamos”, dijo Maduro; pero el anuncio del ministro de Educación Universitaria, César Trómpiz, de que la restauración de la Ciudad Universitaria se haría a través de la Misión Venezuela Bella, despertó las alarmas de los especialistas que piden un tratamiento del tema con criterios profesionales y no políticos.

UCV no puede formar parte de programas políticos

 

Nos aterra que se incluya a la UCV en el programa Venezuela Bella. Esos son planes de maquillaje, limpieza, pintura, no de ingeniería y arquitectura de alta factura. El patrimonio de la UCV no puede ser parte de un programa político. Esperábamos algo como ‘venimos a dar recursos para recuperar a la universidad’, pero cuando sale en las redes sociales o en la televisión lo de Venezuela Bella nos preocupamos. No queremos que nos ocurra lo que pasó en El Silencio, donde hubo una recuperación de pintura que intervino sobre revestimientos originales que estaban en buen estado. Es un daño a obras patrimoniales, con un interés histórico y cultural como la Ciudad Universitaria”, dijo al Observatorio de Universidades el decano de Arquitectura de la UCV, Gustavo Izaguirre.

El Consejo de Preservación y Desarrollo de la Universidad Central de Venezuela (Copred) emitió un informe técnico que explica las posibles causas del desplome del techo: crecimiento de vegetación en la losa, eflorescencia del concreto y deposiciones cálcicas en la parte inferior de la losa, fallas en el sistema de drenaje de las aguas de lluvia, movimiento sísmico y fallas en los tensores. En consecuencia, se produjo el colapso de una viga y dos losas del corredor 5 que tiene unos 300 metros de largo.

Preocupación en la UNESCO por el patrimonio de la UCV

 

Explicó el profesor Izaguirre que en la Unesco hay preocupación por la suerte del patrimonio de la UCV. “Están al tanto de todo porque cada dos años el Copred emite informes detallados de las condiciones en que se encuentra toda la obra. No tenemos recursos para acometer la reparación ni el mantenimiento predictivo. Se trata de 1.440 metros de todos pasillos de corredor techado que tiene la Ciudad Universitaria. También de 89 edificios, 11 auditorios, 93 bibliotecas, una de las salas de teatro más bellas del país, que es el Aula Magna. Unas 130 mil personas se desplazan diariamente por la Ciudad Universitaria. Acá está el único hospital con 1.200 camas en Venezuela, al que le sigue el Hospital Militar con 1.000 camas”.

Los últimos trabajos de mantenimiento correctivo y preventivo a una parte de los corredores de la UCV se hicieron hace casi 15 años. “Tenemos mucho tiempo tratando de lograr un financiamiento del gobierno para atacar la humedad y los sedimentos, para protegernos de las lluvias a través de las impermeabilizaciones. Entre 2005 y 2006 se hizo un reforzamiento con carbono pero solamente en cinco tramos de los corredores porque no alcanzó para más. Desde 2008 el gobierno comenzó a disminuir sustancialmente el aporte de recursos a la universidad venezolana, con el tiempo se agravó la situación».

Promesas no cumplidas

 

«En la antesala del despacho de la rectora hay un diploma que entregó en el año 2000 la Asamblea Nacional a la UCV. Allí se afirma que nunca le faltarán recursos a la universidad para mantener su patrimonio. Eso es tinta en un papel puesto en un despacho. La verdad es que no se asignan recursos extraordinarios para la conservación y mantenimiento de la ciudad universitaria. Hablamos de 107 obras que son valores de la humanidad”, aseguró.

El deterioro es patente en los edificios, en los corredores y en los pasillos. “El acueducto tiene más de 70 años igual que el sistema de cloacas, la tubería se rompe con frecuencia. Las universidades deben tener el presupuesto adecuado. La Facultad de Arquitectura de la Universidad del Zulia también está en un estado terrible, no hay posibilidad de hacerle mantenimiento. Igual ocurre en la Simón Bolívar con sus jardines, en la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado, todas están sufriendo. Barrer, limpiar los salones, los vidrios, eso se hace. El mantenimiento preventivo implica cosas como la impermeabilización, hay que hacerla cada cinco o siete años”, explicó.

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