Enobu Virtual 2020

Enobu Virtual 2020: Los universitarios venezolanos más empobrecidos y desiguales

 

Enobu Virtual 2020

Los sociólogos Yelena Salazar y Carlos Meléndez, coordinadora y director del Observatorio de Universidades (OBU), respectivamente, presentaron a la opinión pública los resultados de la encuesta Enobu Virtual 2020, en la que se da cuenta de la realidad de la educación universitaria en línea desde que se declarara el estado de alarma por la pandemia en Venezuela.

El Ministerio de Educación Universitaria anunció en marzo la activación del plan Universidad en Casa, para la prosecución de las actividades académicas a través de plataformas electrónicas, aunque las precarias condiciones de los servicios de electricidad e Internet hacen poco probable la efectividad del referido plan.

La Enobu Virtual 2020 fue levantada entre los meses de agosto y septiembre y abarcó un universo de 3.815 estudiantes de pregrado, 133 de posgrado y 1.918 profesores. En total, fueron consultados docentes y alumnos de 77 instituciones de educación superior públicas y privadas ubicadas en los 24 estados del país.

Presentación de la Enobu Virtual 2020

El OBU diseñó la consulta considerando tres de los Objetivos del Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas: Educación de Calidad (4), Trabajo Decente y Crecimiento Económico (8) y Reducción de Desigualdades (10). Las variables evaluadas de la encuesta son:

  • Recursos tecnológicos y servicios públicos
  • Desigualdades por regiones
  • Educación virtual en pandemia (clases virtuales, aulas virtuales, acompañamiento de la universidad y aplicaciones y herramientas más utilizadas)
  • Educación virtual y motivación
  • Calidad de la educación virtual
  • Educación virtual y presencial
  • Condiciones de trabajo y estudio en casa
  • Formación en educación virtual
  • Plan Universidad en Casa

Rezago tecnológico según la Enobu Virtual 2020

 

En Venezuela, 39 % de los profesores y 47 % de los estudiantes no tienen computadora portátil; apenas 24 % de los docentes y 27 % de los alumnos tiene un ordenador de uso compartido.

En relación al acceso a internet, solo 52 % de los educadores y 54 % de los estudiantes consultados tiene servicio ABA de Cantv. De igual manera, 45 % los profesores y 58 % de los estudiantes encuestados deben usar los datos móviles de sus teléfonos inteligentes para las actividades académicas en línea.

Otra forma de tener acceso a internet es a través del servicio privado. Al respecto, 24 % de los docentes y 18 % de los alumnos cuentan con este servicio, lo que evidencia una desigualdad de oportunidades entre quienes hacen vida académica. Las regiones del occidente y nororiente de Venezuela son las que tienen más deficiencias de conexión a la red.

Las fallas eléctricas, otro obstáculo para las clases en línea

 

Al consultarles acerca de si tienen servicio eléctrico continuo, 62 % de los profesores y 55 % de los estudiantes dijeron que no. A 47 % de los docentes y 48 % de los alumnos les cortan la electricidad diariamente entre tres y seis horas. La situación se torna más dramática si se toma en cuenta que 95 % de los educadores y 94 % de los estudiantes no tienen plantas para el suministro alterno de energía.

Como es sabido, la región del país que más padece el racionamiento eléctrico es el occidente, con más severidad en los estados andinos y en el Zulia. En este contexto de pandemia y privación de los servicios de electricidad e internet, 56 % de los profesores y 44 % de los estudiantes no tuvieron actividades académicas desde que se inició la cuarentena hasta septiembre, cuando terminó la Enobu Virtual.

Hace falta más capacitación y recursos tecnológicos

 

Las deficiencias en el manejo de herramientas tecnológicas es otro de los óbices para la educación virtual en Venezuela. A 51 % de los profesores de las universidades públicas no se les ha creado aulas virtuales en su institución.

El 62 % de los profesores ha usado WhatsApp y el correo electrónico para sus clases virtuales, casi el doble de los que utilizan las aulas virtuales (32 %) de  los cuales en gran parte son los de las universidades privadas.

A los estudiantes no les convence la formación en plataformas virtuales

 

Otro factor que atenta contra los estudios vía internet en Venezuela, es la desmotivación: 88 % de los profesores no encuentran razones para incorporarse a las clases virtuales por sus condiciones salariales y de trabajo. A 63 % le desmotiva los equipos rezagados que tienen, pero 64 % de los docentes de las universidades públicas dicen estar satisfechos por el apoyo tecnológico que les brinda su institución.

Llama la atención que a pesar de que se trata de una población joven, solo 28 % de los estudiantes manifestó que se siente muy motivado con las clases en línea, mientras que 63 % considera que el sistema de educación virtual en el país está entre mala y deficiente.

A 62 % de los estudiantes de las universidades públicas y a 59 % de las privadas, les parece que la educación virtual es peor que la presencial, mientras que solo 14 % del total de los consultados cree que es mejor la modalidad en línea.

Resulta significativo que 7 1% de los profesores y 84 % de los estudiantes haya manifestado que desconoce el plan Universidad en Casa, incluso los de aquellas instituciones controladas por el Ejecutivo nacional y pertenecientes a la Asociación Bolivariana de Rectores (Arbol), 58 % de los estudiantes de estas instituciones no conoce el plan.

Como lo ha reseñado el OBU mediante el monitoreo de medios digitales que también lleva, en las cuentas del ministro César Trómpiz y del propio ministerio, no se hizo mención de este plan salvo cuando se anunció su creación y en los días de la entrega de las tabletas a los profesores del sector público.

Los voceros del OBU destacaron que la educación virtual ha ampliado las desigualdades en el país. “En las universidades públicas se evidencia un notable retroceso en el desarrollo de esta modalidad educativa, dada la crisis multidimensional que atraviesa el sector. Solo los que pueden pagar una matrícula en las instituciones privadas tienen garantizados sus estudios”, asegura la profesora Yelena Salazar.

La pandemia aceleró procesos que han obligado a todos a aprender. Lo ideal es que a la virtualidad se  acompañe con condiciones óptimas de trabajo y estudio, pero los problemas de precarización salarial, malas condiciones de infraestructura en las universidades públicas, el empobrecimiento de los universitarios, la desactualización de equipos y fallas de los servicios de electricidad e internet, definen un contexto de violaciones al derecho a la educación que limita el desarrollo de calidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje. La crisis del país también ha traído una merma en las matrículas de ambos sectores. Mientras los que detentan el poder, que son los que deciden por muchos, no entren en el carril institucional y democrático, difícilmente habrá cambios en la universidad venezolana”, dijo el profesor Carlos Meléndez.

Sin embargo, y pese a las dificultades, los representantes de OBU hicieron un llamado a los universitarios a pensar en la prosecución académica como una forma de defender el derecho a la educación y garantizar la sostenibilidad de la educación superior, frente a un Gobierno que por su accionar refleja un nulo interés por la educación libre y de calidad.

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