El Núcleo Punto Fijo de LUZ es víctima del hampa y de la desidia

Núcleo de LUZ en Punto Fijo está sitiado por el hampa y la desidia

 

El Núcleo Punto Fijo de LUZ es víctima del hampa y de la desidia
El área del cafetín fue desmantelada. Foto: Cortesía

 

El núcleo Punto Fijo de la Universidad del Zulia (LUZ) es otro de los muchos recintos académicos venezolanos que languidece lentamente por falta de un presupuesto justo, la indolencia de los responsables de sostenerla financieramente y el hampa que impunemente lo lastima.

Nacido hace más de medio siglo como una extensión de LUZ en una escuela pública, este espacio académico brindó la oportunidad a miles de bachilleres y técnicos que trabajaban en las empresas de esta zona petrolera del estado Falcón para que se formaran como administradores y contadores públicos. La universidad arrancó con clases nocturnas en estas dos especialidades.

Bilma López, presidenta de la Asociación de Profesores de la Universidad del Zulia (APUZ), núcleo Punto Fijo, ha dedicado 27 años de su carrera profesional a la formación de estudiantes en las áreas de computación, turismo y ciencias sociales. López recuerda la arquitectura del edificio del núcleo como un elemento distintivo de los centros educativos del estado Falcón. “Tenía muchos vidrios y unas áreas verdes bellísimas. La gente se sentía a gusto allí”, así lo rememora.

En sus mejores años, el núcleo –ubicado en la antigua avenida Táchira, al lado del hospital Calle Sierra de Punto Fijo- llegó a tener una matrícula de 2.800 estudiantes en sus cinco carreras: Administración, Contaduría, Educación (menciones Integral, Biología y Química), Turismo, y Ciencia y Tecnología. Hoy, calcula la profesora López, quizás son un poco más de 150 los inscritos y las únicas especialidades que aún se mantienen son Administración y Contaduría.

El edificio de LUZ está deteriorado y los delincuentes, aprovechando el desamparo, lo están desmantelando progresivamente. La pandemia del coronavirus agrava la situación, porque no hay presencia de profesores, estudiantes ni trabajadores.

 

El Núcleo Punto Fijo de LUZ es víctima del hampa y de la desidia
Los delincuentes rompieron vidrios y rejas. Foto: Cortesía

 

Cuando empezaron a recortar el presupuesto a las universidades hace unos 10 años, se desencadenaron los problemas. Las autoridades se vieron obligadas a suprimir pagos de servicios como el de vigilancia. Acá había cámaras de seguridad, el personal contaba con radios y el sistema de comunicación con los organismos de seguridad funcionaba”, afirma la profesora López.

Abrieron boquetes en las paredes en el núcleo Punto Fijo

Ante la falta de respuestas del Ministerio de Educación Universitaria, el decano del núcleo y las demás autoridades optaron por buscar recursos para dar comida y transporte a unos vigilantes, pero no pudieron mantener en el tiempo esta estrategia. “En el año 2018 desvalijaron un salón completo, extrajeron 30 tarjetas madre que había enviado la Opsu. Eso no lo hace cualquiera, sabían qué era y cómo sacarlas”, asevera la presidenta de APUZ Punto Fijo.

La dirigente gremial se lamenta por el progresivo ataque delictivo en contra del núcleo. “Luego de lo de las tarjetas. vinieron por los cauchos y los repuestos de los autobuses. Teníamos ocho buses, siempre estaban operativos cuatro de ellos. Ahora no funciona ninguno. Cuando llegó la pandemia del coronavirus nos obligaron a abandonar todos los puestos de trabajo y la universidad quedó más vulnerable. Los ladrones han desvalijado los laboratorios, se llevaron microscopios, equipos de medición y otros objetos para las prácticas de química”.

La profesora Bilma López explica que los delincuentes destrozaron los techos para sustraer los equipos de los aires integrales y los ductos. “Rompieron los vidrios de las puertas; en todas las oficinas se llevaron las computadoras que servían y dejaron las que estaban dañadas. Igual hicieron con los aires, dejaron los que no servían, tuvieron tiempo para revisar. Además, entraron con transporte de carga, son equipos muy pesados; sabían lo que tenía la universidad”, dijo.

Al núcleo también le desmantelaron el sistema de bombeo de agua. Los antisociales abrieron boquetes en las paredes que separan las oficinas de Estudios Instruccionales y registro académico. El encargado tuvo que sacar los archivos de los alumnos para trasladarlos a otro lugar.

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